20090125

a tus atardeceres rojos se acostumbraron mis ojos


Dime si no oíste el crujir de tus dedos,
dime si no callastes momentos y olvidastes te quieros,
dime, si aun queriendo vidas me diste risas y ensueño;
barnizados, tatuados en gigantes, lánguidos versos.
Porque nuestras sombras fueron rugidos,
olvidados muros y desprendidos fueros.
Grítame si oigo otoño y vomito tiempo, que no respondí;
no supe y creí soñar la nada, dulce y vaporoso recuerdo.




-hazme diurna, porque en la noche callejeo y muero. Loca. Te quiero.

20081229

espontaneo

Duermen, presas por la fiebre o alguna que otra copa. Y es horroroso cuando vomitan parafrisis en las aceras, es horroroso cuando aun empujando no entran. Quien coño las mando esconderse, que ahora estan asustadas y no quieren verse las caras. Inesplicables e incoherentes, nunca llevaron maquillaje.

20081225

No soy tan joven como para saberlo todo

Corrió la sangre en tus calles; pero dime si alguna vez tu consciencia no te hizo certera, dime si alguna vez tu consciencia no te hizo dormida. No despiertes en aullidos, aun gritando en entrañas se hará leve y ligera la sucia carga. Llama, porque al colgar se oirá en la nada el sonido de la interrogación, de las mil preguntas que tu inválida e incrédula mente hará; llama, porque al otro lado espera sentada la esperada ausencia, colgada, con el pelo al viento y austera.

20081223

worms

Duermen, presas por la fiebre o alguna que otra copa. Y es horroroso cuando vomitan paráfrasis en las aceras, es horroroso cuando aún empujando no entran. Quién coño las mandó esconderse, que ahora están asustadas y no quieren verse las caras. Inesplicables e incoherentes, nunca llevaron maquillaje.